LA EDUCACIÓN EN LA ACTUALIDAD
Desde hace algún tiempo se viene realizando cambios en
Educación, en el Perú y en el mundo; y muchos docentes están dispuestos a
formar parte del cambio
* César Bona (uno de los 50 mejores profesores del
mundo y finalista a Global teacher Prize, novel de la educación) dice que una buena educación radica en aplicar una de las claves de su éxito es hablar a los
niños "como a mi me gustaría que me hablaran". detalla que "lo
más importante es escuchar al niño". "Los seres humanos tenemos la
necesidad de ser escuchados, de sentirnos alguien y sentirnos útiles",
subraya.
Otro gran reto que
debe afrontar la educación, a parte de la metodología, está constituido por los
estímulos ambientales más potentes de nuestro tiempo: los medios de
comunicación social, como el cine, prensa, radio y televisión, que ejercen su
influjo en la educación como parte importante de la dinámica social.
Los medios de comunicación y su influencia en la educación.
Los fines atribuidos a estos medios, que han hecho posible el diálogo social tecnificado, son tres: informar, educar y divertir. Fácilmente podemos observar que la finalidad de educar es hasta ahora la más desatendida y que estos medios no acaban de pagar el tributo que deben a la educación. Ciertamente, sólo tienen carácter de medios auxiliares en el terreno educativo, pero son ricos en posibilidades de aportar lo suyo.
Considerados en sí mismos, estos medios son indiferentes como cualquier otro instrumento de carácter técnico. Dependerá del uso que se haga de ellos el que sirvan o no a la persona para ayudarla a ser más y mejor persona.
Veamos un ejemplo en la televisión, por ser el medio que mayores implicaciones tiene. Los profesores pueden constatar el empobrecimiento del lenguaje como resultado de la exagerada exposición del medio televisivo, en donde la imagen es lo que prima y la palabra, por naturaleza del medio, tiene un papel secundario.
En el colegio se hace sentir esta influencia del hábito televisivo. La capacidad de atención ha disminuido en el niño y en la gente joven. Por eso es normal que en seguida quieran saber y pregunten: ¿para qué sirve esto? , o que digan “esto es aburrido”. Acostumbrados al conocimiento inmediato y emotivo propio de la televisión, soportan mal la enseñanza escolar. Se distraen, y como a nadie le gusta enseñar a niños distraídos es grande la tentación del profesor de sustituir la verdadera enseñanza por algo que sea lo suficientemente llamativo y que capte la atención de los niños.
No puede convertirse en el único criterio de la enseñanza (sería renunciar al verdadero ejercicio de la docencia) donde el profesor enfrenta a los alumnos con la idea de que el aprendizaje exige pasar por unas etapas previas y que la recompensa del conocimiento está al final.
Los efectos derivados de la naturaleza del medio televisivo constituyen un desafío para el profesor que, en cierto modo, compite que sus clases ganen la partida, poniendo en juego sus cualidades personales, su formación pedagógica, su preparación científica, con más esmero que nunca.
Un sentido crítico alerta nos debe llevar a descubrir los pseudos valores y antivalores propuestos en los contenidos de los programas, Por ejemplo, cuando en los personajes de algunas series de la televisión glorifica el lado menos admirable de la naturaleza humana, o cuando se les presenta de un modo atractivo y capaces de conseguir lo que quieren aun a costa de acciones ilegales e inmortales porque, al parecer, lo que cuenta a través de la emoción de la acción es cuan vivo resulta para manejar la situación y salirse con la suya.
Así se va alterando un orden de valores objetivos y la ley, más que unida a un código de moral, pierde esa dimensión y se concibe como un asunto de control social. Ni qué decir de los programas que presentan la vida regulada exclusivamente por las leyes de sexo y violencia.
Desde este principio, es preciso tomar en cuenta que método y paradigma son inseparables. Toda acción que lleva a cabo un sujeto está basada en un paradigma que dirige una praxis cognitiva.
Muchas de estas actividades que se realizan cotidianamente, constituyen importantes habilidades de investigación.
La investigación implica la profesionalización de estas actividades cotidianas y exige al investigador que preste una especial atención a los valores, opiniones, significados y explicaciones alternativas, mientras se mantiene alerta ante posibles distorsiones.
En la actualidad hay nuevos estudios sobre educación y ciencia, la
llamada NEUROEDUCACIÓN basado en estudios sobre cómo funciona el cerebro para
saber cómo se aprende y cómo se enseña.
Reconocerá el enorme poder que el maestro tiene en su mano, poder real, del que
posiblemente el propio maestro no es consciente. Y ese poder reside en que el
maestro, haga bien o mal su trabajo, va a cambiar el cerebro de los niños a los
que enseña. Ese cerebro, de forma lenta y con los largos tiempos de colegio, no
cambiará de una forma sutil, sino que lo hará en
sus raíces, en su química y en su física, en sus conexiones anatómicas, en el
funcionamiento de los circuitos neuronales y en sus engramas emocionales
profundos. Y en ellos anclará de forma definitiva los valores y aprenderá las
normas que instrumentan esos valores para vivir en sociedad. Eso es lo
que enseña la Neurociencia hoy.
Eso es educación y en el Perú, no se arreglará
nunca solo con leyes sino, fundamentalmente formando buenos maestros,
reconociendo que hay que seleccionar y formar muy bien quien va a ser maestro,
creando en él la responsabilidad personal y social que implica su trabajo. Cierto
que ser maestro no es una tarea para la que sirve todo el mundo. Profesión que
hay que amar pues requiere una buena dosis de entrega de tiempo y talento
emocional. Haciéndole saber emocionalmente que
es él quien alimenta el fuego que hace cocer lento los talentos ejecutivos, la
inhibición y el control de la conducta, el entrenamiento de la memoria de
trabajo, la emoción, la atención, el aprendizaje y la repetición del
aprendizaje y el respeto y la comprensión empática del otro. Proceso que
acumulado será la guía del futuro personal del niño. Y eso son valores en
donde, más allá de la enseñanza misma y el ejemplo cotidiano del maestro, sean
en esos primeros años como era la luz de los faros para los barcos.
"La madera de maestro no crece en todos los bosques.
Es una madera especial que hay que escoger y seleccionar muy cuidadosamente. Y
después embellecerla"
Magisterio debiera de ser una de las profesiones más
cuidadas, no a nivel de conocimientos en materias, que también, sino en sensibilidad
social, en fibra emocional, en aristas de ética, en capacidad docente, en
corazón de valores y en sentimiento profundo de responsabilidad social. Un niño
en manos del maestro es como un bloque de mármol en el que clase a clase, día a
día, hay que modelar a pequeño golpe de palabra y emoción y sacar una figura
que sea la base de un ser humano sólido y honesto. Un maestro es un hacedor de
futuros. Un mago capaz de transformar el cerebro en desarrollo de los niños
para que puedan convertirse en dirigentes honrados o simplemente ciudadanos
capaces de sentirse orgullosos de un buen hacer con lo que hace.
Y también ser capaces de volver algún día al Colegio, dar un abrazo a su
maestro y derramar sobre su mesa luces de agradecimiento.
De
lo que el maestro haga, con su palabra y con su ejemplo, saldrán niños con amor
por la verdadera cultura, las humanidades y la ciencia. Saldrán niños con
valores capaces de ennoblecer la verdadera dignidad personal y el bien hacer,
escuchar y respetar al otro. De hacer reconocer emocionalmente que los demás no
solo son los que están delante de ti, cercanos y hablando contigo, sino
aquellos otros que no ves. Y que el daño y desdoro hacia los demás puede ser
simplemente echar una colilla o un pañuelo sucio desde tu coche cuando conduces
por la carretera. Entronizar valores humanos significa luchar por ser el mejor
bibliotecario, el mejor ingeniero o el mejor fontanero o carpintero sintiéndote
orgulloso de un trabajo bien hecho. Y todo eso, en gran medida, depende de los
maestros. El maestro debiera ser la joya de una sociedad.
La importancia de la educación y sus retos en la actualidad.
El tiempo de la educación es el periodo más importante en la vida de un hombre. En aquel entoncesaprende como vivir, toma las decisiones que influirán en su vida del futuro. Por eso la educación es tanfundamental.
Los niños sin educación apropriada son incapaces de vivir en la sociedad. Es verdad que los padrespueden educar a sus niños, sin embargo hay cosas en las que no pueden ayudarles. Por lo tantoescuelas han sido creadas. Allí los niños obtienen el conocimiento elementar sin el que es imposibleconvivir con otros. Además, las escuelas les posibilitan mantener el contacto con sus coetáneos.Jugando y colaborando con ellos aprenden a hablar y defender su opinión. Asimismo, las escuelas lespermiten adquirir el conocimiento imprescindible para que les ingresen en la universidad. Sin propiosaber no podrán encontrar un trabajo y sin trabajo uno no puede vivir.
No obstante, la educación obligatoria, a pesar de su importancia, es muchas veces desdeñada. Losniños se sienten obligados a ir a la escuela y por eso no tienen ningún placer de hacerlo y tratan deevitar las clases. A los políticos tampoco les importa la situación de las escuelas. No dan muchaimportancia a ellas. Algunos piensan que cuanto menos la gente sepa, más fácil es manejarla y viendola actitud de los políticos hacia la educación, es posible que tengan razón. Por lo tanto, ante laeducación hay un reto muy grande. Hay que cambiar la actitud de los políticos hacia ella y hacer quelos niños vayan a la escuela con placer ya que cuanto más algo les guste, más rápido aprenden. Loque necesitamos es la sociedad sabia y capaz de tomar decisiones responsables y convivir el uno conel otro sin peleas constantes. Para lograrlo tenemos que cambiar un modo en el que percibimos laeducación.
Los niños sin educación apropriada son incapaces de vivir en la sociedad. Es verdad que los padrespueden educar a sus niños, sin embargo hay cosas en las que no pueden ayudarles. Por lo tantoescuelas han sido creadas. Allí los niños obtienen el conocimiento elementar sin el que es imposibleconvivir con otros. Además, las escuelas les posibilitan mantener el contacto con sus coetáneos.Jugando y colaborando con ellos aprenden a hablar y defender su opinión. Asimismo, las escuelas lespermiten adquirir el conocimiento imprescindible para que les ingresen en la universidad. Sin propiosaber no podrán encontrar un trabajo y sin trabajo uno no puede vivir.
No obstante, la educación obligatoria, a pesar de su importancia, es muchas veces desdeñada. Losniños se sienten obligados a ir a la escuela y por eso no tienen ningún placer de hacerlo y tratan deevitar las clases. A los políticos tampoco les importa la situación de las escuelas. No dan muchaimportancia a ellas. Algunos piensan que cuanto menos la gente sepa, más fácil es manejarla y viendola actitud de los políticos hacia la educación, es posible que tengan razón. Por lo tanto, ante laeducación hay un reto muy grande. Hay que cambiar la actitud de los políticos hacia ella y hacer quelos niños vayan a la escuela con placer ya que cuanto más algo les guste, más rápido aprenden. Loque necesitamos es la sociedad sabia y capaz de tomar decisiones responsables y convivir el uno conel otro sin peleas constantes. Para lograrlo tenemos que cambiar un modo en el que percibimos laeducación.
El derecho a la educación
La educación es un derecho humano reconocido y se entiende como el derecho a una educación primariagratuita obligatoria para todos los niños, una obligación a desarrollar una educación secundaria accesible para todos los jóvenes (sin distinción racial), como también un acceso equitativo a la educación superior, y una responsabilidad de proveer educación básica a los individuos que no han completado la educación primaria. Adicionalmente a estas previsiones sobre acceso a la educación abarca también la obligación de eliminar la discriminación en todos los niveles del sistema educativo, fijar estándares mínimos y mejorar la calidad.
La educación es un derecho


